26.9.07

Death Proof, suma y sigue

Death Proof se estrenó el pasado 31 de agosto y es la última película de Quentin Tarantino. En principio debía estrenarse a la vez que Planet Terror de Robert Rodriguez para que fueran exhibidas una detrás de la otra en el cine en una sesión doble, muy habitual en Estados Unidos. Finalmente se decidió estrenarlas por separado y con un mes de diferencia por miedo a que el público europeo no supiera adaptarse a este tipo de práctica.

Si por mi fuese, nominaría al Oscar de este año a Quentin Tarantino por Death Proof, en la categoría de mejor director, y quizás, también se lo daría. La pareja de Planet Terror es una obra maestra entendida como tal dentro del genero, es decir, no debemos olvidar lo que hemos ido a ver al cine: coches, tías buenas, violencia, drogas blandas (que no blancas) y rocanrol.

La
banda sonora espectacular, las curvas de Vanessa Ferlito y compañía impagables y él, el director, simplemente perfecto. Death Proof se nos presenta en dos historias correlativas, ambientadas en la América profunda y con el nexo conductor de un rescatado Kurt Russell (en la mejor película que le recuerdo desde Golpe en la pequeña China), y si bien la segunda de ellas carece de algo de ritmo en algunas escenas, todo se olvida en un final de film memorable que en la sala arrancó los aplausos del respetable.

El dominio de Tarantino sobre el espectador es tan claro como lo es su capacidad de diseccionar quirúrgicamente cada una de sus películas en pequeñas joyas (o escenas) de la comedia, el gore, la serie b,
la z, la road movie o el kun-fu. Todo para luego coser un entramado casi perfecto, que lejos de caer en la aparente (y latente) superficialidad del género nos regala también una construcción psicológica de los personajes femeninos tan lograda como finalmente innecesaria. Si vais a verla al cine, cosa que recomiendo, preparaos para que el amigo Tarantino os haga pasar de un estado anímico a otro, incluyendo el aburrimiento, con la facilidad del que dibuja la O con un canuto. Preparaos también para el continuo homenaje al road-movie, y para el descarado auto-homenaje de Kill Bill o Pulp Fiction, e incluso para la propaganda subliminal de la ya pasada última película de su pareja (la exasperante Marie Antoinette de la Coppola). Death Proof vuelve a regalarnos grandes momentos del cine y es un capitulo más en la genial filmografía de un director siempre sorprendente, ya sea montando un Chevrolete Nova del 70 o agraciándonos con un mítico zoom al más puro estilo spaghetti western.

5 comentaris:

Pau Aragay Marín ha dit...

una peli boníssima!!!!!!!!!! força Tarantino! ja esperem amb inpaciència la pel·lícula sobre la segona guerra mundial...

ànims amb Mai a la Vida!

Andreä ha dit...

ais
tinc ganes de veure les dues seguides, això si, em taparé els ulls quan hi hagi molta sang que sinó desprès somio i no mola
:$

Andreä ha dit...

per cert, bravo edu
;)

Eduard Gras ha dit...

a mi el rollo de no sé quina de les ties dient que Pete Townshend o com es digui volia deixar The Who em va fer gràcia. no sé, tenia una samarreta d'ells i els tinc carinyo.

Kowalsky ha dit...

Hostia, 'Golpe en la pequeña china'!!, si senyor!, quina gracia que anomenis aquest película. Conjuntament amb the goonies son les meves dues películes preferides d'infancia, i grans películes en definitiva, com gran película es Death proof... Kowalsky, Vanishing point, Kowalsky (cantant primal scream)